La nanotecnología gana el premio Nobel de Química

Miércoles, 19 Oct, 2016

Ese fue el primer embrión de las máquinas moleculares no biológicas.

Explicó que todavía no había digerido la información del premio, de la que se enteró por una llamada desde Estocolmo de la Real Academia de las Ciencias de Suecia. "Jean-Pierre ganó el Premio Nobel", dijo con voz entrecortada. Fraser Stoddart y el holandés Bernard L. Feringa, por el diseño y la síntesis de máquinas moleculares.

El trabajo de los laureados animó también a otros investigadores a construir maquinaria molecular avanzada, incluyendo "un robot que puede captar y conectar aminoácidos" en 2013. Reconoce que casi no hay aplicaciones prácticas para su trabajo, pero recuerda que lo principal de la investigación científica es hacer nuevos descubrimientos.

Ese mismo año, Fraser Stoddart, quien creció en una granja de Escocia sin electricidad, pudo controlar los movimientos de anillos moleculares unidos por un eje.

"Piensa en microrobots, en nanomáquinas que en el futuro un médico podrá inyectar en el cuerpo humano para que busque células de cáncer" explicó el holandés Bernard Feringa.

Jean Pierre Sauvage, quién irrumpió en este campo por accidente (al principio su campo era la fotoquímica), desarrolló en 1994 una cadena molecular -conocida como catenano- en la que un anillo rotaba de forma controlada alrededor de otro anillo cada vez que se le aplicaba energía. La Academia establece que una máquina debe estar compuesta por partes que se puedan mover las unas respecto a las otras.

El segundo paso fue tomado por Stoddart en 1991, cuando desarrolló un rotaxane. El anillo se mantuvo en torno a este eje, porque los dos componentes tenían grupos de electrones complementarios que los mantenían juntos, pero lo suficientemente flojos como para moverse. En 1999, logró una pala de rotor molecular que giraba continuamente en la misma dirección, cuando los científicos aportaban luz ultravioleta. Este nanocoche, fabricado en 2011 por el equipo de Feringa, consiste en cuatro ruedas formadas por moléculas que giran, unidas a una especie de chasis molecular.

¿Cómo puede todo esto cambiar el mundo en que vivimos? El comité que otorga los Nobel comparó sus esfuerzos con los primeros intentos por desarrollar motores eléctricos en 1830, que dieron pie a una verdadera revolución.

"Me siento un poco como los hermanos Wright". La gente dijo: ¿para qué necesitamos máquinas volantes? "Y hoy tenemos aviones Boeing 747", dice el químico.

Este descubrimiento le permitió crear un 'ascensor' y un 'músculo' moleculares.

Donna Nelson, química y presidenta de la Sociedad Americana de Química, dice: "Creo que este tema va a ser fabuloso para la ciencia".

Los científicos europeos galardonados con el prestigioso premio lograron sintetizar aparatos en miniatura que pueden realizar tareas con energía agregada. "También aumentará los fondos".

Los premiados emitieron un comunicado, describiendo "cómo desarrollaron las máquinas más pequeñas del mundo: un pequeño ascensor, músculos artificiales y motores minúsculos".

"Es evidentemente un momento memorable de felicidad y una gran sorpresa", dijo.