Voto popular y votos electorales: cómo funciona

Martes, 15 Nov, 2016

Su influencia a nivel mundial nos obliga a posar los ojos sobre el proceso para tratar de entender su complejidad. En aquella oportunidad el candidato demócrata, Al Gore, había obtenido más de medio millón de votos populares más que Bush (el 0,5% del total de los emitidos), sin embargo como el republicano se impuso en estados de mayor peso, logró reunir 271 votos en el colegio electoral contra los 266 de Gore.

Mientras que en los estados de Nebraska y Maine los electores se asignan a uno u otro candidato presidencial utilizando un sistema proporcional de votos denominado Método del Distrito Congresional (Congressional District Method), que establece que los votos electorales se definen según el candidato que gane en cada uno de los distritos en los que está dividido el territorio estatal. Actualmente los republicanos gozan de una holgada mayoría en la Cámara de Diputados (247 frente a 188), por lo que de llegarse a esa instancia, Trump, incluso con alguna disidencia interna, sería el favorecido. Un candidato necesita obtener 26 votos (la mitad del número de estados más uno, sin contar con el Distrito de Columbia, que queda fuera). Al considerar que el viaje a caballo al centro de votación podía tomar 24 horas, el día después del primer lunes de noviembre fue la opción escogida para la celebración de las elecciones.

En algunos estados, la votación se abrió hace algunas semanas.

Los ciudadanos no están obligados a ejercer su derecho al voto, por lo que solamente los que quieren, votan.

Las urnas están listas para recibir a los votantes este martes.

Lo que significa que el sistema electoral estadounidense no se basa en el voto popular para un candidato en específico; los 538 delegados que conforman el Colegio Electoral son una especie de portavoz de la población y son quienes escogen al nuevo residente de la Casa Blanca.

Así, los electores votan por el candidato a Presidente y Vicepresidente de su preferencia, y en función del número de votos se le atribuye a cada bando la cantidad de electores pertenecientes al Colegio Electoral.

Además, sumó los 18 votos electorales de otro estado clave, Ohio. Los candidatos pueden ganar el voto popular, pero no convertirse en presidente.

Por ello, el sistema hace que los candidatos se concentren en los estados en que la disputa es más apretada, en detrimento de aquellos en los que el resultado no debe arrojar sorpresas. Pero según el Archivo Nacional, el 99% de los delegados a lo largo de la historia han votado por el candidato de su partido y ninguno de los que no lo hizo alteró el resultado de una elección. En cualquier caso imprevisto, que es poco probable pero que ya ha sucedido, tendrá que intervenir la Cámara de representantes.

El Colegio Electoral no es un lugar sino un proceso. El próximo gobernante asumirá su mando el 20 de enero, durante el día de la Inauguración Presidencial.

Las dos elecciones más reñidas de los últimos años se dieron en 2003 y en 2015. Entre el republicano Donald Trump y su rival demócrata, Hillary Clinton, está el nombre del sucesor del actual mandatario, Barack Obama.

El promedio de encuestas nacionales más recientes, compilado por RealClear Politics, revela una intención de voto de 46.9% para Clinton y de 45.3% para Trump.