Multitud de peregrinos aclaman al papa a su llegada a Fátima

Domingo, 14 May, 2017

En el centenario de las apariciones de la Virgen famosa por sus "tres secretos", el Papa canonizó hoy a los pastorcitos videntes Jacinto y Francisca Marto, que se convirtieron en los primeros niños santos no mártires de la Iglesia católica. "Desde lo más profundo de tu ser, desde tu inmaculado corazón, mira los dolores de la familia humana que gime y llora en este valle de lágrimas", agregó.

Jorge Bergoglio recordó 'la sangre del cordero derramada todavía en todas las guerras que destruyen el mundo' y pidió que la Iglesia sea 'imagen de la columna luminosa que alumbra los caminos del mundo, mostrando que Dios existe'.

El pontífice cenará temprano en la residencia destinada a él y volverá al santuario para presidir la llamada "bendición de las candelas", una tradición de Fátima.

En esta ceremonia de canonización, la primera que se celebra en Portugal, Francisco proclamó santos a los dos pastorcillos con la tradicional fórmula, que en esta ocasión y de manera excepcional leyó en portugués y no en latín, consignó la agencia EFE.

La argentina Ana Rosa Grasso fue una de las que viajaron al centro de Portugal para rezar en el Santuario construido en los años treinta del siglo XX en el lugar, con centro en la llamada Capilla de las Apariciones, la cueva donde los pastorcitos llevaban a sus ovejas y donde según contaron se les apareció la virgen.

Más adelante imploró seguir el ejemplo de los beatos Francisco y Jacinta, y de "todos los que se entregan al anuncio del evangelio". Lucia era la mayor de los tres pastorcitos. Derribaremos todos los muros, revelando la justicia y la paz de Dios'. 'Y para el mundo, pido la concordia.

Mañana estaré con María en Fátima, como peregrino en la esperanza y en la paz. "Quiero ser profeta y mensajero para lavar a todos los pies en la misma misa que nos une", añadió en su oración. El papa, en un mensaje a través del canal del Vaticano, pide disculpas por no poder visitar otros lugares: "Sé bien que me queríais también en vuestras casas y comunidades, en vuestros pueblos y ciudades".

Francisco será así el tercer pontífice en aterrizar en esta base lusa, tras sus antecesores Pablo VI y Juan Pablo II, en 1967 y 1991, respectivamente.

En un aniversario considerado aquí "el jubileo" del santuario, el papa evocó "aquel bendito 13 de mayo de hace cien años", cuando los dos hermanitos, junto a su prima Lucía -la única que no murió en edad temprana, sino que se convirtió en monja carmelita y vivió hasta los 97 años-, en medio del campo, mientras cuidaban a sus ovejas, vieron a "una Señora muy bella".

El sábado por la mañana tendrá lugar la misa en la que el Papa proclamará la canonización de Francisco y Jacinta.