González Iñárritu asombra a Cannes con realidad virtual sobre inmigrantes

Sábado, 20 May, 2017

Bajo el nombre de "Carne y arena, una experiencia de realidad virtual", el director González Iñárritu presentó un proyecto en el festival de Cannes con el que busca crear conciencia acerca del proceso de inmigración.

Los primeros privilegiados que pudieron visitar este jueves la instalación fue por invitación y quienes quieren verla están obligados a hacer una reservación ya saturada y un desplazamiento a un hangar de las afueras de Cannes. "Si bien ambos son audiovisuales, la realidad virtual es todo lo que el cine no es, y viceversa; el marco desaparece y los límites bidimensionales se disuelven...", así da la bienvenida -en español, inglés y francés-, el realizador de Babel, quien asegura que la experiencia de "Carne y arena" será diferente para cada visitante.

Entrar descalzo a la sala donde se desarrolla la parte de la realidad virtual es importante porque el suelo es arena y el contacto físico con ella permite transportarse más fácilmente a una realidad ajena para la mayoría.

El participante puede moverse por toda la escena, recreada por Iñárritu y el cinefotógrafo Emmanuel "El Chivo" Lubezki, aparentemente sin ser visto. Los choques del espectador con los personajes generan imágenes durante el "viaje", que dura cerca de seis minutos y medio. "Hubiera podido filmar un corto de diez minutos y nadie hubiera venido, lo hubieran visto diez personas", dijo al explicar la motivación que lo llevó a utilizar la realidad virtual.

"Es una experimentación. Mi intención era poder jugar con esta tecnología experimental, explorar esa condición humana y poner a la tecnología al servicio de la humanidad", tecnología que, explicó, es "costosa" en términos financieros.

Para el cineasta, la realidad virtual rompe "la gramática del cine" tradicional porque no tiene marco ni secuencias, entre otras diferencias.

La instalación, de la que no pueden hacerse fotos ni videos, será vista próximamente en la fundación Prada en Italia, posteriormente en el museo Lacma de Los Ángeles, y después viajará a la Ciudad de México.

Se trata de una instalación de 400 metros cuadrados creada con tecnología de punta y capaz de volver real la travesía por el desierto de millones de migrantes mexicanos y centroamericanos.

El objetivo de Alejandro González Iñárritu es provocar una reacción en las personas y que sean testigos de la realidad que plasma en su proyecto.

La producción de Mary Parent y ILMxLAB de Lucasfilm, financiada por Legendary Entertainment y Fondazione Prada, se encuentra actualmente en la selección oficial del Festival de Cannes, en Francia, hasta el sábado 27, y su siguiente parada será el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT), en patrocinio y colaboración entre el gobierno de la Ciudad de México y la UNAM.