La Casa Blanca hierve con investigaciones sobre injerencia rusa en elecciones

Lunes, 29 May, 2017

NBC News informó la semana pasada que Kushner está bajo el escrutinio del FBI en su pesquisa sobre posibles contactos entre la campaña de Trump y Rusia.

Una abogado de Kushner, Jamie Gorelick, dijo este jueves al diario capitalino que su cliente "ya se ofreció voluntariamente a compartir con el Congreso lo que sabe" sobre las reuniones con Kislyak y que "hará lo mismo si lo contactan en relación con cualquier otra investigación".

Mientras estuvo fuera, el presidente pudo evadir las preguntas sobre lo que se destapó en su ausencia -que su yerno y asesor Jared Kushner tuvo al menos tres contactos no reportados previamente con enviados rusos, y sobre todo, que habló con el embajador ruso en Estados Unidos sobre la posibilidad de crear un medio secreto alternativo para comunicarse con Moscú.

El cambio estratégico ocurre cuando los republicanos en Washington están cada vez más preocupados porque la investigación, el caos continuo en la Casa Blanca y la caída de Trump en las encuestas de opinión compliquen la campaña del presidente para reformar la salud, recortar impuestos y construir infraestructura.

Según el diario Washington Post, las investigaciones "se concentran en una serie de reuniones" de Kushner con funcionarios rusos.

Esa controversia ha perdido fuelle, especialmente a raíz del nombramiento de Robert Mueller como fiscal especial encargado de retomar la investigación rusa, pero se espera que Comey testifique pronto en una sesión pública ante el Comité de Inteligencia del Senado, que también investiga el tema de la injerencia de Moscú.

Al parecer, Kushner se reunió durante la campaña y el periodo de transición, con el embajador ruso en Washington, Serguei Kislyak y con el banquero Serguei Gorkov, consejero delegado del banco nacional ruso Vnesheconombank y graduado de la academia de los servicios secretos rusos. Las comunicaciones de los ciudadanos estadounidenses tampoco estaban sujetas a la vigilancia de inteligencia, dijeron los funcionarios al Post.

Flynn, acusado de haber recibido pagos no declarados de entidades rusas, invocó a principios de esta semana su derecho al silencio, negándose a facilitar documentos sobre sus vínculos con Rusia.

Además, se aprecia cómo Trump intenta un acercamiento al exdirector del FBI James Comey: "Si usted me da todas sus notas, yo borraré las cintas". La única condición que puso es que la reunión no sea a puertas cerradas sino de carácter público.

El espectacular escándalo llevó al Departamento de Justicia a nombrar un Investigador Especial, un recurso que se utiliza en Estados Unidos únicamente en casos de extrema sensibilidad que puede afectar la institucionalidad.

Los hallazgos sugieren que los ataques cibernéticos a la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2016, fueron solo la punta del iceberg.

EE.UU. descarta reducir las sanciones contra Rusia por el conflicto en Ucrania y podría incluso endurecerlas, afirmó ayer viernes la Casa Blanca. "En todo caso, nos plantearemos probablemente ser más duros con Rusia", añadió.