Gobierno federal niega espionaje contra periodistas y activistas

Martes, 20 Jun, 2017

La periodista Carmen Aristegui recibió el primer mensaje de "Pegasus" el 15 de enero de 2015 y al teléfono de su hijo Emilio, aún menor de edad, llegó el 30 de agosto, refirió García, de R3D.

Lo anterior ha sido visto como un intento para intimidar y debilitar a las personas que intentan combatir la corrupción que afecta a la sociedad mexicana. "Pero tener pruebas de que somos víctimas de una vigilancia real - confirma que estamos bajo amenaza". "La nuestra es una sociedad en la que la democracia se ha deteriorado", ha afirmado Pardinas.

El modus operandi fue similar para todas las víctimas: recibieron un mensaje de texto en su celular que adjuntaba un vínculo con el malware.

"Por supuesto que no se puede justificar esa intervención". Pero eso es irrelevante.

Por su enorme potencial intrusivo, el software "Pegasus" únicamente puede ser adquirido por entidades gubernamentales facultadas para usarlo en casos relacionados con crimen organizado, terrorismo o cuestiones de seguridad nacional, siempre y cuando cuenten con la autorización judicial correspondiente.

De acuerdo con la ley del país, un juez federal es el único que puede autorizar la vigilancia de comunidades privadas y solo cuando los funcionarios demuestran que tienen un caso bien armado para realizar esa solicitud.

"El espionaje en México se ha convertido en un mecanismo efectivo de intimidación a defensores de derechos humanos, activistas y periodistas", continuó Ruelas.

"En el caso de Carmen Aristegui, una de las periodistas más famosas de México, un operador se hizo pasar por la embajada de Estados Unidos en México y le imploró darle clic en un enlace para resolver un supuesto problema con su visa", señala. La esposa de Pardinas recibió un mensaje en el que le ofrecían pruebas de que su marido tenía un amorío.

El Gobierno federal reconoce haber recabado información de sospechosos legítimos de un modo apegado a derecho, señala NYT. "Por tanto, condenamos cualquier intento de vulnerar el derecho a la privacidad de cualquier persona".

Según la investigación revelada por 'The New York Times', al menos tres agencias federales mexicanas se han gastado, desde 2011, casi 80 millones de dólares en programas de espionaje de una empresa de origen israelí, un software conocido como como Pegasus se infiltra en teléfonos móviles a través de "mensajes fantasma" y por los que acaban interviniendo llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos, calendarios e incluso las cámaras de los aparatos.

Al Poder Legislativo, Patrón le pidió ya no hacer más comisiones de investigación, sino dejar de aprobar marcos regresivos para los derechos humanos.

Pero, ¿quién inventó esta herramienta para espiar y en qué consiste?

Para espiar a diez usuarios de iPhone, por ejemplo, el fabricante cobra 650 mil dólares, además de la cuota de instalación de 500 mil dólares, según las propuestas de comercialización de NSO Group que revisó The New York Times.

"Siempre hemos sospechado que nos espían y nos escuchan", dijo Mario Patrón.

"En un contexto de censura a los periodistas, de demandas judiciales, de allanamientos a oficinas, "¿qué más pretendía hacer este gobierno contra los periodistas?", agregó.