Gobierno rechaza acusación de espionaje a periodistas

Martes, 20 Jun, 2017

Para ello, habría comprado y utilizado un software espía originalmente diseñado para investigar terroristas.

Un grupo de activistas y periodistas denunciaron legalmente este lunes al Gobierno de México por intervenir sus teléfonos móviles, tras difundirse una investigación periodística que apunta al presunto uso de un software de espionaje que se vende exclusivamente a gobiernos, dijeron los agraviados.

Por su parte, el gobierno "rechaza categóricamente que alguna de sus dependencias realice acciones de vigilancia o intervención de comunicaciones de defensores de derechos humanos, periodistas, activistas anticorrupción o de cualquier otra persona sin previa autorización judicial".

"Las agencias mexicanas de seguridad no le pedirían una orden a la corte porque saben que no la obtendrían", dijo al New York Times Eduardo Guerrero, un exmiembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), una de las agencias gubernamentales que utilizan el programa espía Pegasus.

La investigación ha sido llevada a cabo en conjunto por periodistas de The New York Times y el Laboratorio Ciudadano (Citizen Lab) de la Universidad de Toronto, Canadá.

Entre las personas a las que le intervinieron sus teléfonos celulares, se encuentran los periodistas Carmen Aristegui, Carlos Loret de Mola, Salvador Camarena, y Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Con los nuevos casos, la organización canadiense CitizenLab documentó en total 88 casos de intento de espionaje en México y un representante de la organización internacional aseguró que este es el caso más claro que tienen de espionaje gubernamental. "Estos ataques, ocurridos entre enero de 2015 y julio de 2016, se suman a los 12 intentos registrados en contra de científicos y activistas de la Alianza por la Salud Alimentaria en 2016".

Los afectados anunciaron una denuncia formal ante la Procuraduría General de la República (PGR), además de solicitar medidas cautelares a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) e informar a distintos organismos internacionales de protección de derechos humanos.

De acuerdo al informe presentado por Azam Ahmed y Nicole Perlroth para The New York Times, desde el 2011, al menos tres agencias federales mexicanas han gastado casi 80 millones de dólares en programas de espionaje de una empresa israelí.