Encontraron enterrada a una chica que estaba desaparecida hace 15 años

Sábado, 14 Oct, 2017

El resultado de la investigación extremadamente tardía fue el peor, y sus detalles indignantes: Mariela fue enterrada como NN, apenas dos días después de su desaparición.

Anoche, la hermana de Mariela expresó su dolor y bronca en la cuenta de Facebook de Luisa: "No hicieron nada, dejaron pasar 15 años de soledad, dolor, de ilusión porque nunca perdimos las esperanzas de encontrarla viva (...) Mi hermana no tuvo el velorio y un entierro digno por culpa de un Estado que no hizo su trabajo". "A mi me tienen que matar para que deje de buscar a mi hija", decía.

Su familia puso una denuncia, pero la investigación sólo duró dos semanas y luego fue archivada.

Pero Mariela estuvo siempre en el mismo lugar. Fue sepultada el 9 de septiembre de 2002 a sólo quince cuadras de su casa. Estaba tomando mate con su hermano en la vereda cuando él entró a la casa para atender una llamada.

Fue así como descubrió que, en la fecha cercana a la desaparición, se enterró en un cementerio de Lanús a una NN. Cuando volvió no estaba más. Luisa Olivera, la mamá de Mariela Tasat, vivió pendiente del sonido del teléfono, desesperada por escuchar la voz de su pequeña o una buena noticia sobre ella. El caso era el más antiguo de Missing Children. Tuvieron que pasar varios años para que la causa se reabriera a petición de una fiscalía especializada en trata de personas.

A partir de la reapertura del caso, que había quedado archivado, la fiscal Viviana Giorgi, de Lomas de Zamora, pidió informes de todas las morgues y cementerios. Ante esto, se procedió a la exhumación del cuerpo, la que ocurrió hace dos días, según indicó Clarín. Gracias al análisis dactilar se comprobó que la huella del pulgar derecho del cuerpo correspondía de manera "fehaciente, categórica e indubitable" a la contenida en la cédula de identidad de Mariela. Fue un tiempo de angustia y pena, la que aumentó al saber que el cuerpo de la niña estaba enterrado a sólo 16 cuadras de su casa.

Trasladada a un hospital vecinal y luego al hospital Fiorito de Avellaneda, la joven falleció dos días más tarde y, así como fue atendida sin identificación alguna, fue posteriormente enterrada.

Hoy su mamá Luisa no puede hablar.