Presidente Trump canceló la visita que realizaría a Reino Unido

Viernes, 12 Ene, 2018

Trump dijo que ha suspendido su viaje porque su antecesor, Barack Obama, malvendió la antigua embajada y no quiere inaugurar una nueva.

En su cuenta de Twitter escribió: "La razón por la que cancelé mi viaje a Londres es que no me entusiasma que la administración Obama vendiera la que quizás era la mejor embajada de Londres, y la mejor situada, por calderilla". Un mal trato. Quería que cortara el lazo.

Particularmente causaron incomodidad la propuesta de veto de entrada en Estados Unidos para musulmanes y más recientemente cuando Trump reprendió a la primera ministra Theresa May en Twitter después de criticarlo por retuitear videos antislámicos de la extrema derecha británica.

La decisión de adquirir un nuevo emplazamiento para la embajada de Londres en la orilla sur del Támesis se anunció en 2008 bajo el mandato de George W. Bush, junto con los planes para poner en venta el sitio de Grosvenor Square en Mayfair.

Según Evening Standard, Trump podría enviar al secretario de Estado, Rex Tillerson, para la apertura de la nueva embajada. El edificio antiguo fue vendido en 2009. El costo de la misma ascendió a 1.000 millones de dólares.

Un pilar de la política exterior de Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial, la llamada "relación especial" con Washington, ha adquirido una importancia adicional ya que Reino Unido se prepara para abandonar la Unión Europea en 2019 y busca nuevos acuerdos comerciales importantes.

La alianza entre Estados Unidos y Reino Unido se ha debilitado desde que Trump asumió su cargo en enero del año pasado.

Trump se ha lanzado contra el alcalde Londres cada vez que hay un atentando terrorista.

"Parece que el presidente Trump ha pillado el mensaje de los muchos londinenses que aman a Estados Unidos y a los estadounidenses pero que piensan que sus políticas son el polo opuesto a los valores de inclusividad, diversidad y tolerancia de nuestra ciudad", ha declarado.

"Su visita del próximo mes sin duda habría sido recibida con protestas masivas pacíficas", añadió.

Un aliado británico de Trump, Nigel Farage, otrora líder del partido antieuropeo UKIP, dijo que la decisión es "decepcionante".