Corea del Norte participará en los Juegos Olímpicos de Corea del Sur

Sábado, 13 Ene, 2018

"Ahora ha comenzado el diálogo con Corea del Norte, pero dado que el problema nuclear no se ha resuelto, Corea del Sur seguirá ejerciendo presión y manteniendo las sanciones de la comunidad internacional", dijo.

Por su parte, el Sur ha propuesto realizar a mediados de febrero, coincidiendo con las festividades del año nuevo lunar, una reunión de familias coreanas separadas desde la guerra que enfrentó a ambos países entre 1950 y 1953, aunque el Norte aún debe pronunciarse al respecto.

Seúl ha notificado a Pionyang que enviará una delegación de tres personas encabezada por el viceministro de Unificación, Chun Hae-sung, quien ya estuvo presente en el encuentro de esta semana.

Para estar seguro, las dos partes se marcharon con algo que mostrar por sus esfuerzos.

Próximamente se celebrarán conversaciones de trabajo para determinar los detalles sobre la llegada de norcoreanos a los Juegos Olímpicos.

Las dos partes también acordaron tomar más medidas, incluida la celebración de conversaciones entre los líderes militares para aliviar las tensiones y lograr la paz, algo que Corea del Sur siempre ha pedido a su rival del Norte.

No obstante, el propio Kim recordó en ese discurso del 1 de enero que su régimen va a seguir optando por el desarrollo de un programa nuclear que disuada a EEUU de intervenir en su territorio y que por el momento no tiene intención de optar por la vía de la desnuclearización que le proponen Seúl, Tokio o Washington.

Antes de abandonar Seúl, el ministro de Unificación de ese país, Cho Myung-Gyun, adelantó que además de conversar sobre la participación norcoreana en los Juegos de Invierno, se tratará de discutir la relación entre ambas Coreas y cómo poder mejorarlas.

"Creo que el presidente Trump merece un gran crédito por llevar a cabo las conversaciones intercoreanas".

Go Myong-Hyun, analista del Instituto de Estudios Políticos Asan con sede en Seúl, dijo que Corea del Norte aseguró la llamada "compostura estratégica": refugio de un posible ataque militar estadunidense que ha sido descrito repetidamente como una "opción sobre la mesa" por los funcionarios de la administración del presidente DonaldTrump. A diferencia del último encuentro -en diciembre de 2015- las conversaciones se dieron en un clima amistoso y sí concluyeron con resultados concretos.

Pero, ¿qué sucede cuando las luces se apagan en Pyeongchang y la geopolítica vuelve a la normalidad en la península?