A horas de su llegada, amenazan al Papa Francisco en Chile

Domingo, 14 Ene, 2018

Tres iglesias católicas fueron atacadas con artefactos explosivas este viernes en Santiago, encontrándose en sus alrededores panfletos y grafitis en contra de la visita del papa Francisco, cuya popularidad en Chile es la más baja de América Latina. Tras los ataques, todos registrados la madrugada de este viernes, el Gobierno anunció la presentación de querellas en contra de los que resulten responsables.

"Lo que sucedió ayer es muy extraño, puesto que no se trata de un grupo en particular", declaró la presidenta Michelle Bachelet.

El funcionario admitió que "esto no le sirve al país", pero insistió en que "hasta ahora son cosas menores". Los autores dejaron panfletos con consignas políticas contra la visita de Francisco, que entre el lunes 15 y el jueves 18 de enero visitará Santiago y las ciudades de Temuco (sur) e Iquique (norte), donde encabezará misas masivas. En la parroquia Santa Isabel de Hungría, ubicada en Estación Central, se lanzó un paño con combustible en la entrada del templo y luego se le aplicó fuego, lo que generó un incendio que fue controlado por los Bomberos.

De las cinco bombas, solo tres hicieron explosión, dañando las fachadas, vidrios, puertas y ventanales de tres iglesias de Santiago.

"Libertad a todos los presos políticos del mundo, Wallmapu libre, Autonomía y resistencia".

Fernando Ibáñez, un sacerdote que vive en la parroquia, dijo a radio Cooperativa que un par de horas antes unos individuos jóvenes pasaron frente a la iglesia lanzando improperios, pero no pensó que ocurriría un ataque de este tipo. La policía encontró en ese lugar un extintor y un envase plástico que están siendo sometidos a peritajes, aunque en este caso no se hallaron panfletos.

Caso similar fue el que sucedió en la capilla Cristo Vencedor, en Pañalolén, donde la explosión de una bomba causó pequeños daños.

El caso neutralizado ocurrió en el santuario Cristo Pobre, cerca de la estación Quinta Normal del Metro, donde se halló un bidón aparentemente cargado de combustible que fue dejado en la entrada, durante un operativo en el que se desvió el tráfico de vehículos y peatones.

En uno de los recintos afectados se encontraron algunos rayados en paredes que decían: "Por el Papa (se gastaron en su visita) 10.000 millones y los pobres nos morimos en las poblaciones".