Niño falleció ahogado, donaron sus órganos y salvaron ocho vidas

Sábado, 20 Ene, 2018

Nahuel González, el niño de siete años que murió al ahogarse en la pileta de la colonia de vacaciones del gremio de prensa de Tucumán, vive hoy en otras ocho personas, ya que su familia, en medio del dolor, decidió donar sus órganos, los que -tal como informó el Incucai a sus padres- ayudó a ocho personas que esperaban por un trasplante.

"Dios se llevó a nuestro Nahuelito al cielo, pero Nahuel volvió como una bendición para nosotros y para todas esas familias que hoy calmaron su sufrimiento".

"Como padres de Nahuel, y a pesar del dolor que tenemos por la pérdida de nuestro amado hijo, queríamos compartir la hermosa noticia que recibimos hoy (por ayer) ya que el director del Incucai nos confirmó que, gracias a la donación de órganos de Nahuel, ocho vidas fueron salvadas, son ocho familias que encontraron la paz", dice el mensaje que publicaron en un blog. En eso me dicen: "Vaya tranquila, mamá". A las 24 horas, murió por un paro cardiorrespiratorio, tras luchar en terapia intensiva. Nació prematuro, de 30 semanas. En diálogo con La Gaceta, agregó: "Si alguien ha visto algo, que se dirija a declarar". No sé qué le ha pasado a mi hijo. Mientras la Justicia sigue su curso para determinar la secuencia que terminó con la muerte de Nahuel, la APT reiteró que actualmente todos sus esfuerzos están puestos en acompañar a la familia y ponerse a su disposición para todo aquello que consideren necesario. Según se supo, le solicitaron que se investigue a fondo la tragedia ocurrida en la pileta de Prensa Club y que se avance con el caso que conmocionó a la provincia y al país en estos días.

El jueves, el día del accidente, Nahuel había asistido por primera vez a una colonia, ubicada en las calles Juan Luis Nougués y Don Bosco, en San Miguel de Tucumán.

"Tuvieron que llamar a un policía que estaba afuera para ayudar a mi hijo". Los hechos ocurrieron el 11 de enero, cuando el menor fue dejado por su madre en el complejo deportivo Prensa Club de Tucumán, Argentina, donde Nahuel pasaría algunos días lejos de sus padres. "Hubo una irresponsabilidad enorme por parte del club", agregó. Así lo confirmó el titular de esa repartición, el ingeniero Walter Castellanos. "No tenía la habilitación correspondiente", detalló. Además la pileta estaba funcionando pero no contaba con las habilitaciones que se necesitaban.