Colombia "se puso de ruana" los Olímpicos de Invierno

Domingo, 11 Feb, 2018

El presidente de Corea del Sur Moon Jae-in calificó a la justa como los "juegos Olímpicos de la paz".

Tanto Donald Trump como Kim Jong-Un han estado intercambiando constantemente amenazas de hacer estallar una guerra nuclear durante todo el año pasado, sin embargo, la reunión de los dobles sorprendió por sus parecidos, más no por creer que realmente se unieron después de tantos dimes y diretes entre uno y otro país.

El portavoz del presidente de Corea del Sur indicó que Moon podría reunirse con Kim Yo Jong y otros delegados de alto nivel al margen de los Juegos, pero no dio más detalles.

ESPN informa que los 23 Juegos Olímpicos de Invierno comenzaron oficialmente este viernes en Pyeongchang, Corea del Sur, con un fantástico espectáculo y un desfile de los atletas de las naciones participantes.

La televisora surcoreana mostró a un sonriente presidente Moon entrando a la recepción del sábado y estrechando la mano de los enviados norcoreanos. "Si hay alguien que quiere presentarle un informe o hablarle, ella es la persona que puede hacerlo posible", explica Michael Madden, director del Observatorio sobre el Liderazgo Norcoreano del Instituto EE.UU.

La Policía impidió la quema de banderas de Corea del Norte. Mientras tanto, la expectativa por el partido de hockey sobre hielo ante Suiza es enorme, ya que será la primera vez en 27 años que las dos Coreas compiten juntas.

Kim Yo Jong transmitió al presidente surcoreano Moon una invitación para viajar a Pyongyang.

Se debe tener en cuenta que esta visita forma parte de un acercamiento sin precedentes entre ambos países después de dos años de fuertes tensiones.

"Nos llena de orgullo participar por primera vez en los Juegos Olímpicos de Invierno en @pyeongchang2018".

Esa cifra también incluye a deportistas, personal de apoyo, entrenadores, animadoras y artistas que ofrecerán par de conciertos como parte del certamen, calificados como los juegos de la paz.

La delegación de Corea del Norte llegó a Seúl con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018.

En medio de una sonora ovación, el Estadio Olímpico fue testigo de cómo los atletas de Corea del Sur y Corea del Norte desfilaron bajo un lábaro blanco sobre el que se dibujaba la península coreana de color azul.