Sin plazos para la investidura en Cataluña

Domingo, 11 Feb, 2018

En caso de confirmarse la candidatura de Artadi, la economista de 41 años doctorada en la Universidad de Harvard se convertiría en la primera presidenta mujer del gobierno catalán.

Los partidos españolistas, en cambio, han criticado la posible investidura simbólica de Puigdemont a través de una asamblea de cargos electos y la han considerado surrealista y ridícula.

Sin embargo, Desde ERC, su portavoz Sergi Sabriá, prudente, insistió en una entrevista en el canal catalán TV3 en que Puigdemont es el único candidato sobre la mesa y que no le consta que JxCat haya propuesto un nombre alternativo al de Puigdemont.

El informe jurídico, del que estaban pendientes los dirigentes catalanes y españoles, no acaba con la incertidumbre en la que está instalada la norteña región, ya que la decisión de activar el "reloj" que presiona para llegar a un acuerdo de investidura queda en manos del propio presidente del parlamento catalán, Roger Torrent.

"Ayer había una furgoneta delante del hotel de Bruselas donde se reunió el grupo parlamentario de JuntsxCat (siglas en catalán del partido independentista Junts per Catalunya), dos hombres hacían fotos a todo el mundo que entraba y salía", ha informado Nogueras. En primer lugar, una resolución política del parlamento de reconocimiento de la restitución del "presidente legítimo", en referencia a Puigdemont, quien fue destituido por el Ejecutivo español de Mariano Rajoy tras impulsar una declaración unilateral de independencia.

Mientras siguen las negociaciones en el bloque separatista para la investidura del gobierno catalán, surgido de los comicios del pasado 21 de diciembre, la marca electoral creada por Puigdemont, JuntsxCat -que sustituyó a Convergencia Democrática de Catalunya, formación que gobernó la región durante décadas-, presentó una modificación a la Ley de Presidencia de la Generalitat, que incluye, entre otros mecanismos, la investidura a distancia, la aprobación de decretos y facultades ejecutivas a distancia y una serie de normas pensadas exclusivamente para dar el poder a Puigdemont desde su residencia en Bruselas.

El líder radicado en Bélgica, en medio de la crisis abierta por el proceso independentista, no puede regresar al país debido a una orden detención contra él.