TEDH: Quemar fotos del Rey es libertad de expresión

Martes, 13 Mar, 2018

Un año más tarde, la Audiencia Nacional los condenó a una multa de 2.700 euros para eludir la prisión por un delito de injurias a la Corona, con la advertencia de que si no la abonaban se ejecutaría la condena a 15 meses de prisión que había solicitado la fiscalía.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a España, contradiciendo a sus tribunales, sentenciando que quemar fotos del Rey no constituye un delito, sino una forma de libertad de expresión política. - Quemar una foto de los reyes de España es libertad de expresión. Los demandantes pagaron la multa, no obstante, presentaron un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que fue rechazado. El tribunal señaló que la justicia española violó el artículo 10 de la Convención Europea de los Derechos Humanos, que apunta que "toda persona tiene derecho a la libertad de expresión".

"La libertad de expresión se extiende a 'informaciones' e 'ideas' que ofenden, chocan o molestan", subraya Estrasburgo en su contundente sentencia.

Más de diez años después de los hechos, el TEDH da la razón, por unanimidad, a los dos jóvenes y concluye que la quema de la foto de Juan Carlos I y Sofía por la que fueron condenados Enric Stern y Jaume Roura "no fue un ataque personal contra el rey de España destinado a despreciar y vilipendiar" a la institución, sino "la expresión simbólica del rechazo y crítica política" a la monarquía, según recoge la sentencia publicada este martes.

Según el tribunal de Estrasburgo, se trataba más bien de uno de esos "eventos" provocadores que cada vez más se "organizaban" para atraer la atención de los medios de comunicación y que no iban más allá del uso de un cierto grado permisible de provocación para transmitir un mensaje crítico en el marco de libertad de expresión.

Además, consideró que el acto en cuestión no había constituido incitación al odio o la violencia. Y recuerda que la acción "no provocó un comportamiento violento o desórdenes".

El fallo unánime de la corte europea condena a España a resarcir económicamente a los manifestantes, indemnizándoles con la cuantía económica que tuvieron que pagar para evitar la cárcel, más 9.000 euros adicionales por los gastos del proceso.

El TEDH considera además que la pena impuesta a Stern y Roura, con la amenaza de acabar en la cárcel si no pagaban la multa, constituye "una interferencia" con la libertad de expresión que "ni fue proporcionada frente al objetivo legítimo buscado (la protección de la reputación o de los derechos de otros) ni necesaria en una sociedad democrática".