Asiste Lula a misa de su fallecida esposa antes de entregarse

Sábado, 14 Abr, 2018

- El expresidente Luiz Inacio Lula da Silva rompió hoy el silencio para reivindicar su inocencia ante miles de simpatizantes que le acompañan en el sindicato metalúrgico de Sao Bernado do Campo.

Un cura enumeró en un momento la lista de cinco expresidentes brasileños que en algún momento conocieron la prisión, antes de agregar: "Y ahora".

Recientemente el exmandatario brasileño comunicó su decisión de entregarse a la justicia, afirmación que aumenta las posibilidades de que en el transcurso de este sábado se efectúe la captura.

En un país polarizado, tanto sus seguidores como sus adversarios hicieron una cuenta regresiva antes de que se venciera el plazo en la tarde del viernes.

"¡No podemos dejar que encarcelen a Lula!". ¡Tenemos que resistir! ¡Estamos aquí para protegerlo!, imploraban a gritos los militantes a los dirigentes políticos que iban entrando en la sede sindical.

También el diario Folha de Sao Paulo adelantó la intención de Lula de entregarse tras la misa. Hoy es el divisor de aguas. Van a descubrir que el problema son todos ustedes.

En la sede de la Policía Federal de Curitiba se encuentran 20 detenidos, siete de ellos por el caso Petrobras, el gigantesco escándalo de corrupción destapado en el seno de la petrolera estatal por el que ha sido condenado Lula, además de otros importantes políticos y empresarios.

En una reunión con empresarios en Salvador (noreste), Temer abogó por un retorno a una era de "optimismo" y de "paz social". "Voy a cumplir la orden" de cárcel y "cada uno de ustedes se trasformará en un Lula", afirmó el líder del Partido de los Trabajadores. La víspera, una demanda similar fue rechazada por un tribunal de tercera instancia.

Moro justificó la orden de detención.

"(Lula) fue condenado por lavado de dinero y corrupción. Es preciso ejecutar la sentencia. "No veo ninguna razón específica para aplazarla", dijo Moro en una entrevista a la China Global Television Network (CGTN).

Una misa para su difunta esposa Marisa Leticia Lula da Silva, quien falleció en febrero de 2017, fue organizado afuera del edificio del sindicato. Este sábado habría cumplido 68 años.

Lula siempre negó esos cargos y al despedir a quien fue su compañera durante cuatro décadas y con quien tuvo tres hijos expresó su deseo de que "los criminales que levantaron ligerezas contra Marisa tengan (un día) la humildad de pedir disculpas".

"Esa es la información que obtuve", dijo a periodistas el exsenador Eduardo Suplicy, del Partido de los Trabajadores (PT).

El epicentro de la "resistencia" se halla en Sao Bernardo, donde muchos manifestantes están decididos a defender al hombre que durante su gestión sacó a millones de personas de la pobreza, con los vientos a favor de los precios de las materias primas y la atribución de programas sociales como Bolsa-Familia que se convirtieron en modelos mundiales.

En Curitiba, otras campanas sonaban.

"Ellos no quieren que Lula vuelva porque los pobres no pueden comer carne de calidad, tienen que comer cosas de segunda categoría", aseguró, visiblemente enojado.