Planea alojar a niños de indocumentados en bases militares

Miércoles, 16 May, 2018

El gobierno de Estados Unidos está analizando la opción de enviar a bases militares a los menores de edad que sean detenidos o separados de sus familias tras cruzar la frontera sin documentos.

Según el diario, los menores de 18 años no acompañados y los menores separados de sus padres en la frontera serían alojados en estos establecimientos.

Cuatro instalaciones militares en Texas y Arkansas están siendo inspeccionadas de forma preliminar para evaluar si pueden servir como albergues para los niños, según una notificación enviada a personal del Pentágono obtenida por el periódico y confirmada por un oficial del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS, por sus siglas en inglés) el cual pidió permanecer anónimo. Según un funcionario citado por el Post, el Departamento de Salud (encargado de hacerse cargo de los menores que se quedan sin familiares tras el cruce) sólo cuenta con un centenar de centros con capacidad para 10 mil 571 niños.

Los planes de la Administración de Trump podrían llevara miles de niños más al cuidado del Gobierno. Esto ha dado paso a medidas de cero tolerancia y un aumento de la procesamientos contra padres que cruzan la frontera ilegalmente, lo cual deriva en la separación de sus hijos.

El endurecimiento surge tras alcanzarse las cifras más altas de arrestos por cruces ilegales bajo la presidencia de Trump, hasta 100.000 en marzo y abril.

"Si estás metiendo niños [ilegalmente a EU], vamos a perseguirte, y ese niño será separado de ti, probablemente, como lo requiere la ley", dijo el Fiscal General Jeff Sessions durante un discurso la semana pasada.

"Si no quiere que le separen de su hijo, entonces no los traiga al otro lado de la frontera ilegalmente", agregó.
Por lo general permanecen unos 45 días bajo el cuidado de HHS, en lo que es encontrado un sponsor, por lo general un pariente que sea residente en los Estados Unidos. La agencia lleva a cabo verificaciones de antecedentes sobre patrocinadores potenciales para los menores, y en el 85 por ciento de los casos los niños son entregados a un padre o pariente que ya esté presente en el país. La administración de Barack Obama recurrió a estas instalaciones para hacer frente a la oleada migrante del verano de 2014, una crisis que obligó a enviar a más de 7 mil menores a bases de Oklahoma, Texas y California por varios meses.