Bayer cierra con éxito compra de Monsanto

Sábado, 09 Jun, 2018

La operación de compra fue por 63 mil millones de dólares (unos 50 mil millones de euros) y se convirtió en la adquisición extranjera más grande jamás realizada por una empresa alemana.

Cuando comience la integración, Liam Condon, miembro del comité ejecutivo de Bayer, encabezará el negocio de agroquímica combinado de las dos empresas Crop-Science, pero hasta entonces Monsanto va a dirigir el suyo de forma independiente a Bayer.

Al lanzar la operación de compra, Bayer detalló su visión del planeta para 2050: un mundo con 10.000 millones de personas que alimentar y tierras cultivables limitadas y perturbadas por el calentamiento global.

Desde la compañía alemana Bayer confirmaron que hoy se hizo efectiva la adquisición de Monsanto, tras la obtención de las aprobaciones correspondientes.

"Alimentar a una creciente población mundial es un desafío a largo plazo al que queremos contribuir", anunció el martes el consejero delegado de Bayer, Werner Baumann, en el diario Handelsblatt.

Una operación que conlleva "un alto riesgo para la reputación, pero también enormes oportunidades de mercado", resumía el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung. Con la adquisición desaparecerá el nombre de la marca de Monsanto. Monsanto y el grupo alemán continuarán actuando como empresas separadas hasta que finalice la fusión completa, lo que podría tardar varios años.

"Los tres nuevos conglomerados", DowDupont, ChemChina-Syngenta y Bayer "controlarán más del 60% del mercado de las semillas y de la agroquímica", "suministrarán casi todos los OGM (organismos genéticamente modificados)" y "tendrán la mayoría de las patentes sobre las plantas", señalaba el año pasado la Fundación Heinrich Böll, cercana a los ecologistas alemanes.

"El modelo de desarrollo" que encarna el futuro grupo "está en las antípodas de la transición (.) hacia un modelo sostenible y respetuoso del medio ambiente", lamentó por su parte el eurodiputado socialista Eric Andrieu en Twitter.

Desde el futuro del glifosato, un herbicida muy cuestionado en Europa, hasta el de los OGM, el porvenir del sector depende en gran medida de las futuras políticas medioambientales y de seguridad alimentaria, con importantes diferencias geográficas. Mientras Europa se distingue por su hostilidad hacia los OGM y los Estados Unidos y parte de Asia desarrollan su agricultura con ciertos cuidados medioambientales, África y América Latina lo utilizan indiscriminadamente y con bajísimos o nulos niveles de control.

El presidente del Consejo de Dirección del grupo alemán, Werner Baumann, subrayó que aspiran "a estar a la altura de la mayor responsabilidad que implica una posición de liderazgo en la agricultura y a profundizar nuestro diálogo con la sociedad".

La modificación del nombre de Monsanto, una firma con 117 años de antigüedad a sus espaldas, no paralizará las más de 300 demandas presentadas contra ella en los tribunales federales por provocar cáncer en los agricultores que usaron sus productos. Pero permanece con el glifosato y otros agroquímicos nocivos.