Sé que mi candidatura representa la esperanza — Lula da Silva

Martes, 12 Jun, 2018

Así se desprende de una nueva encuesta de la empresa Datafolha que indica que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva ganaría la primera vuelta, con el 30% de los votos.

El exmandatario fue acusado de recibir un apartamento a modo de soborno de la red de corrupción en la petrolera Petrobras destapada a través de la llamada operación Lava Jato.

En los escenarios sin Lula, los nombres que la prensa especula para reemplazar al carismático fundador del Partido de los Trabajadores (PT) registran 1% (el exalcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, y el exgobernador de Bahia, Jaques Wagner). Sin el PT en la contienda, suben a 34%.

El PT ratifica su apoyo unánime a Lula, quien en una carta afirmó el viernes que llevará su candidatura "hasta las últimas consecuencias".

Debido a diferencias en las formulaciones no es posible comparar el resultado con el de abril, cuando Bolsonaro obtuvo 15% y Marina 10%, pero la proporción de votos y la preferencia es similar, dejando en evidencia que Lula continúa incidiendo significativamente en la elección y que a cuatro meses de los comicios, muchos brasileños no definen una alternativa.

Lula continúa liderando en las encuestas a cuatro meses de elecciones
Encuesta muestra que Lula da Silva es puntero en elecciones presidenciales

El ex jefe de Estado (2003-2010) cumple, desde el pasado 8 de abril, una condena de 12 años de prisión tras un proceso en el que no se presentaron pruebas de los crímenes de corrupción atribuidos a él.

En el texto el expresidente realizó un balance de los logros sociales alcanzados durante su mandato y llamó al pueblo a superar los momentos difíciles que atraviesa Brasil durante el Gobierno del presidente de facto Michel Temer.

En el documento Lula da Silva instó a los movimientos sociales y fuerzas progresistas de Brasil a trabajar unidos para lograr un "proyecto de país más solidario y más justo, que rescate la dignidad y la esperanza de nuestra gente sufrida".

El 82 por ciento de los brasileños consideran que el Ejecutivo de Temer es malo o pésimo, el 14 por ciento opina que es regular, mientras que solo un tres por ciento lo ve como óptimo.