Francisco aceptó la renuncia de tres obispos chilenos acusados por abusos

Miércoles, 13 Jun, 2018

Santiago de Chile, 12 jun (PL) El arzobispo de Malta, Charles Scicluna, y el cura español Jordi Bertomeu, llegaron hoy a Chile en calidad de enviados del papa Francisco para una segunda ronda sobre sus pesquisas en torno a abusos sexuales de la Iglesia.

Las actividades se iniciaron con una audiencia con el rector del plantel, Ignacio Sánchez, para posteriormente continuar con un seminario para formación de canonistas de curias diocesanas del país.

Durante su viaje a Chile, en enero pasado, el papa había defendido a Barros, considerado uno de los encubridores de Karadima, quien en 2011 fue condenado por la Justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por violaciones y abusos sexuales a menores y las ramificaciones del caso.

Acusado de haber encubierto los abusos sexuales a menores cometidos por Fernando Karadima, el obispo Juan Barros, uno de sus principales discípulos, se convirtió en el principal detonante de una de las mayores crisis de la iglesia chilena.

Mons. Scicluna recordó las palabras que el Papa Francisco en su carta al pueblo de Dios que peregrina en Chile, publicada el 31 de mayo, donde enfatizó que "con Ustedes se podrá generar la transformación necesaria que tanto se necesita".

El conjunto del episcopado chileno había presentado su dimisión conjunta el 18 de mayo tras una serie de encuentros con el papa Francisco en el Vaticano, un paso inédito en la historia reciente de la Iglesia católica.

Scicluna y Bertomeu visitaron Chile en febrero pasado para entrevistarse con las victimas de los abusos del suspendido sacerdote Fernando Karadima y reunir información sobre el eventual encubrimiento de Barros y otros religiosos a esos delitos.

Francisco ha aceptado la renuncia de tres obispos chilenos: Juan de la Cruz Barros, obispo de Osorno; Cristián Caro Cordero, arzobispo de Puerto Montt; y Gonzalo Duarte García de Cortázar, obispo de Valparaíso.

Los obispos también pidieron perdón a Chile, a las víctimas de abusos y al Papa por el escándalo.

"Hemos venido a pedir perdón en su nombre", dijo Bertomeu en unas breves declaraciones a medios locales en el aeropuerto de la capital chilena.

El Administrador Apostólico de la diócesis de Osorno será Jorge Enrique Conchua Cayuqueo, también obispo Auxiliar de Santiago de Chile.

Los obispos chilenos fueron acusados por el mismo pontífice, en un documento confidencial de 10 páginas filtrado a la prensa chilena a mediados de mayo, de ser colectivamente responsables de "graves defectos" en el manejo de los casos de abusos y de la consiguiente pérdida de credibilidad de la Iglesia católica.

El caso más relevante era el de Barros, que ha sido acusado por las víctimas de Karadima no solo de encubrir los crímenes del sacerdote sino de haber sido testigo de los abusos. "Hoy se cierra un capítulo y comienza otro", afirmó el vocero Juan Carlos Claret, quien además llamó a una "reconciliación" en la ciudad.