Menor golpea a su padre por quitarle videojuego; la mandan a rehabilitación

Miércoles, 13 Jun, 2018

Hasta ese punto llegaba, según su madre, una niña de nueve años de Reino Unido que ha tenido que ser ingresada en rehabilitación por una adicción severa al videojuego de moda, Fortnite, según han informado los medios británicos.

En los últimos meses la nena se volvió más contestataria y agresiva y dejó de lado diversas actividades que hacía después de clases, como educación física y ballet porque, según decía, estaba muy cansada para asistir. El drama empezó en enero cuando los papás le regalaron la consola Xbox, pero hasta marzo la menor no manifestó ningún problema.

Según Carol, su hija era tan adicta al juego que golpeó a Richard en la cara cuando intentó confiscarlo."Su maestra nos llamó para preguntarnos si todo estaba bien".

Además notaron pagos recurrentes a Microsoft y su comportamiento cambió de forma violenta. Cuando le preguntaron reconoció que "podrían ser algunos extras que había pagado en Fortnite".

De hecho estuvo jugando más de dos meses en secreto por las noches (de ahí el cansancio que mostraba en clase) hasta que sus padres la encontraron en el sofá jugando alrededor de un charco de pis.

Desde el incidente, la pareja envió a su hija a una clínica de rehabilitación por "adicción al juego", una enfermedad que fue clasificada este año como una condición por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El momento crítico llegó una noche cuando los padres descubrieron a su hija jugando en un sillón empapado de orina.

Desde hace un tiempo que la adicción a las redes sociales y a los videojuegos, especialmente por parte de los chicos y adolescentes, es una cuestión que preocupa a los expertos.

El título de disparos y superviviencia ha registrado más de 40 millones de descargas desde su lanzamiento en julio pasado, lo que generó un número récord.

"Cuando le dimos permiso para jugar a ese juego no teníamos idea de su naturaleza adictiva ni del impacto que podía tener en su salud mental", expresó Carol, la mamá de la niña, según el sitio Mirror.

"Este es un problema grave que está destruyendo la vida de nuestra pequeña niña, y alguien tiene que intervenir para prohibirlo antes de que se convierta en una epidemia", finalizó.