Jefe de tribunal federal mantiene a Lula da Silva en prisión

Miércoles, 11 Jul, 2018

En la Noticia del Día hacemos un resumen del conflicto judicial que vivió Brasil el pasado domingo por cuenta del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El "habeas corpus" fue presentado el pasado viernes por tres diputados del PT ante el juez Favreto, quien estuvo afiliado a ese partido hasta 2010, cuando entró al Poder Judicial.

El PT lanzó un llamado a la movilización, en un comunicado de prensa titulado La libertad de Lula es la libertad de Brasil.

Los partidarios de Lula siguen siendo muy numerosos en exigir su liberación de la prisión.

Para los seguidores del exobrero metalúrgico, el entusiasmo pasó rápidamente a la cólera.

En este sentido, el sistema judicial brasileño difícilmente se recupere de la crisis por la que atravesó este domingo. 'Lula es injustamente acusado, lo cual revela un proceso de degradación de la política y la justicia brasileña', enfatizó el dirigente.

La realidad es que Lula, sin salir de la prisión, volvió a centrar todos los focos del gigante latinoamericano.

Llegamos a una situación en que el país no tiene más seguridad jurídica.

Muchos otros candidatos no esperaron a manifestarse.

"En Brasil, la ideología es peor que la corrupción", denunció.

"Mantener a Lula o a cualquier otro ciudadano en prisión no puede ser una decisión política", comentó, de su lado, el candidato de centroderecha Geraldo Alckmin en Twitter.

Alckmin sugirió que el juez que intentó liberar a Lula "hacía el juego de los enemigos de la democracia" y Ciro Gomes, pese a estar en el ámbito de una izquierda que defiende la inocencia del líder del PT, afirmó que "asusta ver a magistrados que actúan de una forma en que se pone en duda su imparcialidad".

En un comentario sobre los hechos, el columnista del diario digital Brasil 247 Paulo Moreira Leite señaló que la 'pelea callejera' de Moro y Gebran Neto para impedir la liberación de Lula fue 'un lance definitivo para desmoralizar a Lava Jato', transformada en una acción de persecución política contra el Estado Democrático de Derecho. "No creo que los indecisos fueran convencidos por esta estrategia", concluyó.

Durante la tarde, además, y a medida que la confusión iba en aumento, manifestantes a favor y en contra de Lula comenzaron a reunirse en diferentes puntos del país y también en Curitiba, la sureña ciudad del sur en donde se encuentra preso el ex presidente, de 72 años.

Aun así, Favreto insistió y dictó un segundo auto ordenando otra vez la excarcelación y emplazó a la Policía Federal a cumplirlo el mismo domingo. Ante un conflicto de competencia entre dos jueces de similar jerarquía, Thompson Flores, presidente del Tribunal Regional Federal Cuarto (TRF-4), determinó que el exmandatario debe continuar en prisión.

Fue entonces que Gebran Neto intervino.

Es poco probable que pueda presentarse, dado que la legislación brasileña prohíbe candidaturas de condenados en segunda instancia, pero su partido y sus abogados aseguran que recurrirán hasta el final.