Rescatan al undécimo niño atrapado en cueva de Tailandia

Miércoles, 11 Jul, 2018

El habla cuatro idiomas: birmano, tailandés, chino e inglés, lo que le erigió como vocero del grupo ante los equipos internacionales de rescate.

Pansaa, de 16 años, le pidió a su amigo Night que se de "prisa" para abandonar la cueva, ya que tienen "muchas cosas que hacer juntos".

Su rescate pondrá fin a un complejo operativo que atrapó la atención del mundo entero, desencadenó masivas jornadas de oración en Tailandia y contó con la colaboración de buzos experimentados de varios países.

Dos de ellos, que mostraban síntomas de neumonía, recibieron antibióticos y se encuentran en un estado normal, dijo el responsable, que indicó que todos permanecerán en observación en el hospital durante una semana, aunque recibieron una recompensa: pan untado con chocolate, como habían pedido.

Los ocho niños que salieron anteriormente se encuentran en buen estado de salud.

Este martes, las Fuerzas Armadas y los buzos rescatistas lograron su objetivo: sacaron de una cueva, ubicada en el norte de Tailandia, a los 12 chicos y a su entrenador de fútbol.

Los doce escolares, de entre 11 y 16 años, y su tutor, de 26, se internaron en la gruta tras un entrenamiento de fútbol, cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida.

La lluvia monzónica que amenazaba con más inundaciones en esta compleja red subterránea, de unos diez kilómetros de largo, fue el principal desafío para los socorristas, que temían nuevas precipitaciones antes de que se lograra sacar a todo el grupo. "En el futuro, tenemos que vigilar la entrada y la salida de la cueva". De ahí el intervalo entre las dos evacuaciones. "Los médicos piensan permitir a las familias visitarlos, pero separados por un cristal", informó Narongsak Osottanakorn, gobernador de la provincia de Chiang Rai debido al delicado estado de salud que los aqueja.

Desde el inicio de los rescates, las autoridades advirtieron advirtió que la operación "sería extremadamente difícil y peligrosa", y que para terminarla con éxito sería necesario no solo enseñarles a los niños a bucear con el equipo completo, sino asegurarse también de que no entraran en pánico.

Incluso, un exbuzo de la marina tailandesa murió mientras participaba en las labores para preparar el rescate, lo que demuestra la gran dificultad de esta misión, hasta para los más expertos.

Solo quedaban dentro los tres submarinistas y el médico que han estado estas semanas junto a los niños y el monitor. Las autoridades dijeron que las lluvias del monzón que se esperan podrían aumentar el nivel del agua en la cueva, lo que sumado a la caída del nivel de oxígeno en el espacio, dieron sensación de urgencia al rescate.