¿Ausente sin aviso? Rafael Correa no acudió a declarar

Viernes, 13 Jul, 2018

Con 85 votos, de 111 legisladores presentes en la sesión del pleno de este lunes, la Asamblea rechazó las declaraciones de Morales y Maduro por considerarlas lesivas a la soberanía y a la independencia de poderes que prevalece en Ecuador, según informó el Legislativo en su portal web.

"Los países democráticos tenemos que hacer defender nuestras leyes, la Constitución y soberanía", señaló el asambleísta Byron Suquilanda, del movimiento Creo y proponente de la resolución discutidas en el pleno del órgano legislativo.

Maduro pidió el cese de la "persecución contra los líderes auténticos" de América Latina en un mensaje de apoyo a Correa que publicó en su cuenta en la red social Twitter.

Roldán también abogó por la importancia de las instituciones y sugirió al exmandatario, a quien desea que no tenga responsabilidad penal, que regrese a su país, "que dé la cara, que se someta a los jueces, que se le escuche y que tenga el debido proceso para que impere la justicia".

La prisión preventiva de Correa fue solicitada por el fiscal general encargado, Paúl Pérez, durante la audiencia de revisión de medidas cautelares impuestas al ex mandatario y celebrada el mismo 3 de julio. "Denunciamos politización de la justicia ecuatoriana e injerencia de #EEUU en intención de encarcelar a un inocente", afirmó Morales desde su cuenta personal en Twitter.

"Primero Cristina. Luego Lula".

La resolución se adopta luego de las declaraciones de ambos Jefes de Estado cuando se refirieron al requerimiento de la justicia ecuatoriana de prisión preventiva contra el exmandatario ecuatoriano Rafael Correa, quien fue vinculado en una investigación por el presunto secuestro de un exlegislador (Fernando Balda), en 2012.

En una nota con la revista Zoom publicada el 24 de marzo pasado, el propio Rafael Correa había sostenido: "Hoy el partido más poderoso de la derecha es el partido judicial", y, ante la consulta sobre si temía ir preso por la judicialización de la política, declaró casi de manera premonitoria: "Yo estoy viviendo fuera del país pero sí, me pueden sacar una orden de prisión y pedir la extradición porque lo que buscan es arruinarnos moral, psicológica y políticamente".

Tras esos pronunciamientos, el Gobierno de Ecuador protestó, mediante un comunicado, y dijo que las declaraciones de los mandatarios de Venezuela y Bolivia pretendían "desprestigiar la institucionalidad democrática del Ecuador y la independencia de funciones" de esa nación.