Para el Vaticano se puede ser virgen aunque hayas tenido relaciones sexuales

Miércoles, 18 Jul, 2018

"Ecclesiae Sponsae Imago quiere ayudar a descubrir la belleza de esta vocación y contribuir a mostrar la belleza del Señor, que transforma la vida de tantas mujeres que cada día la experimentan", sostuvo João Braz De Aviz, según ACI Prensa.

Allí, sorprendió la cláusula que estipula que la virginidad física no es esencial para que una mujer se convierta en virgen consagrada.

La noticia había pasado desapercibida, hasta que se conoció la reacción que suscitó en algunos sectores de la Iglesia. Como respuesta al mismo, la Asociación de Vírgenes Consagradas de Estados Unidos ha emitido un comunicado indicando su profunda decepción "por la negación de que la virginidad integral sea el fundamento esencial y natural de la vocación".

El documento, elaborado por la Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada y aprobado por el papa Francisco, señala que haber tenido relaciones sexuales no será impedimento para convertirse en 'virgen consagrada'. Ahí la Santa Sede publicó en uno de sus textos que la virginidad tal como la conocemos hoy no es un requisito determinante para la consagración.

Esa organización se queja, en particular, del artículo 88 de la instrucción, que reza: "Se tendrá presente que la llamada a dar testimonio del amor virginal, esponsal y fecundo de la Iglesia a Cristo, no se reduce al signo de la integridad física" y que "haber guardado el cuerpo en perfecta continencia o haber vivido ejemplarmente la virtud de la castidad, aunque es de gran importancia en orden al discernimiento, no constituye requisito determinante en ausencia del cual sea imposible admitir a la consagración".

El prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, el cardenal brasileño Joao Braz de Aviz, asegura que "en 2016 se estimaba la presencia de más de cinco mil vírgenes consagradas en todo el mundo y el número va en continuo aumento".

Asimismo, expresaron que el documento debió haber recalcado que "estas mujeres (que ya han tenido sexo) no tienen el don de la virginidad para ofrecer a Cristo" y "pueden hacer un voto privado de castidad o ingresar a otra forma de vida consagrada, pero la consagración de las vírgenes no está abierta para ellas".