EEUU apuesta por un golpe de Estado en Turquía — Eduardo Luque

Domingo, 12 Ago, 2018

Durante la última semana, la economía turca sufrió la estrepitosa caída de su moneda -la lira turca-, a raíz de dudas sobre las políticas económicas del gobierno, y por una disputa comercial con Estados Unidos.

La lira ha perdido más del 40 por ciento este año. "Nuestras relaciones con Turquía no son buenas en este momento", escribió Trump en su cuenta de la red Twitter.

"La percepción de la comunidad inversora es que la política monetaria en Turquía no es independiente, ya que el presidente Erdogan se opone a una subida de los tipos de interés", advierten los expertos.

Los nuevos aranceles sobre Turquía duplican el nivel que Trump impuso en marzo a las importaciones de acero y aluminio de una serie de países.

El ministerio de Comercio de Turquía dijo que las tarifas estaban en contra de las reglas de la Organización Mundial del Comercio.

El presidente turco comparó el intento de golpe de 2016 en Turquía con el ataque de Pearl Harbor, y señaló que Estados Unidos no "condenó inequívocamente el ataque y expresó su solidaridad con los líderes electos de Turquía " tras el golpe fallido, del que Erdogan acusa al clérigo Fetulá Gulen, exiliado precisamente en el estado norteamericano de Pennsylvania.

"Si tienen dólares, euros y oro bajo el colchón, vayan a los bancos a cambiarlos por liras turcas".

"Algunos países se han involucrado en comportamientos que protegen a los golpistas y no conocen leyes ni justicia", agregó.

"No teníamos problemas económicos reales, pero fuimos blanco de ondas financieras inestables artificiales", aseguró Erdogan durante un discurso público en la provincia de Bayburt, en el este de Anatolia.

No se aclaró cómo Estados Unidos justificará la duplicación de los aranceles contra Turquía, cuando no lo ha hecho con otros países. "Si no revierte esta tendencia de unilateralismo y falta de respeto será necesario que empecemos a buscar nuevos amigos y aliados", dijo Erdogan. Es sede también de una parte fundamental del sistema de defensa de misiles de la alianza occidental contra Irán.

Estados Unidos han usado cada vez más sanciones económicas contra enemigos como Irán o Corea del Norte, pero es muy raro que una administración imponga aranceles de importación por cuestiones políticas o judiciales con otros países.

El característico tono desafiante de Erdogan frente a la crisis aumentó el nerviosismo entre los inversores. No se dieron más detalles, pero la llamada parece indicar que Turquía está dispuesta a alejarse más de sus aliados en la OTAN y a acercarse más a Rusia, cuyas relaciones con Occidente están en su punto más bajo desde la Guerra Fría. Gulen niega la acusación. Asimismo, Trump y su administración están exigiendo que se libere a un pastor estadounidense que el gobierno de Erdogan tiene detenido bajo cargos de terrorismo y espionaje. No ofreció más detalles.