(FOTOS) Gobierno ofreció un recorrido parcial a la Casa Grande del Pueblo

Domingo, 12 Ago, 2018

El colosal edificio, que ha llevado cuatro años en ser construido, con siete ascensores y helipuerto, y un piso presidencial de 1.000 metros, costó 34,4 millones de dólares, "con un promedio de 1.000 dólares el metro cuadrado", según la ministra de Comunicación, Gisela López.

La fiesta de movimientos sociales afines a Morales -encabezados por la unitaria Central Obrera Boliviana (COB)- recorrió el centro de La Paz, desde plaza San Francisco hasta plaza Murillo, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo. El acto para abrir las puertas de la nueva sede presidencial comenzará a partir de las 17h00 con una ofrenda a la Pachamama y diversas expresiones culturales.

"Hermanas y hermanos de verdad es una alegría estar con el pueblo boliviano inaugurando esta linda obra para el pueblo paceño y boliviano. La nueva #Bolivia avanza libre, digna y soberana", escribió Morales en su cuenta de Twitter. Una de las informaciones que más controversia levantó fue la publicación en la prensa boliviana de los planos que revelarían las comodidades a disposición del presidente Morales: una suite de más de 1.000 metros cuadrados con sauna, jacuzzi y una sala de masajes. Por su parte, el ministro de Minería y Metalurgia, Cesar Navarro, señaló que la construcción de la Casa Grande del Pueblo es un paso "sustantivo" para el desarrollo de Bolivia, sin desmerecer la importancia que tiene el Palacio Quemado para la historia del país, que -a su juicio- constata que "nunca los gobiernos en representación del Estado construyeron una estructura para desarrollar el funcionamiento de la institucionalidad estatal".

Mientras que el viceministro de Defensa del Consumidor, Guillermo Mendoza, informó que el jefe de Estado les instruyó una mejor relación con los medios de comunicación, para comunicar la gestión de Gobierno. En la planta 23 está el área de trabajo del mandatario con un despacho, más dos oficinas y tres salas de reuniones.

Todas las personas que asistieron a esa inauguración y la población que siguió la transmisión en vivo del evento, saben y están conscientes de que el primer mandatario nunca usó esas palabras y que en todo momento se refirió a la construcción como la ‘Casa Grande del Pueblo, designación correcta del edificio”.

Las críticas están también orientadas al pago de unos 130 mil dólares a los artistas bolivianos que pintaron los 16 murales que adornan las paredes de la nueva sede de gobierno.