"¡Solo mátenme!", gritó Nikolas Cruz en el interrogatorio tras la masacre

Domingo, 12 Ago, 2018

Cruz, exestudiante de la secundaria Stoneman Douglas, rondó por los pasillos del edificio 1.200 del campus el 14 de febrero durante varios minutos, apuntando a las víctimas en los salones de clase de los pisos 1 y 2, matando a 14 estudiantes y tres empleados de la escuela en uno de los tiroteos escolares más mortales de la historia moderna de Estados Unidos. Dijo que tenía un "demonio" dentro de su cabeza que le ordenaba "quemar, matar y destruir lo que fuera"".

Las horas de video muestran a Cruz y al detective John Curcio, en una sala de interrogatorios policiales, con el ángulo de la cámara desde arriba.

En la grabación, el joven le dice al detective que una voz en su cabeza, la cual escuchaba desde que su padre adoptivo murió, lo llevó a "hacerle daño a la gente" y le sugirió dirigirse a su antigua escuela.

Cuando un detective le ofrece a Cruz un botella de agua fría le responde que no se la merecía. El joven le contestaba que por un lado luchaba por ser él, frente a la presión de su lado malo.

Asimismo, Cruz le indicó al agente que estas mismas voces le dijeron cuál arma debía comprar. "No tengo a nadie más", dijo Cruz, quien pidió un psicólogo durante su declaración para averiguar "lo qué le pasaba".

Además, trató de suicidarse dos meses antes de la masacre mediante una sobredosis de ibuprofeno, así como mediante la ingesta abusiva de alcohol, unos pensamientos suicidas que aseguró tener a menudo por su "soledad", especialmente tras la muerte de su madre.

El tiroteo de Parkland el Día de San Valentín reabrió el debate sobre el control del uso de armas en el país norteamericano e impulsó la movilización de los jóvenes, quienes lograron algunos cambios en la legislación de Florida: que las armas se vendan sólo a mayores de 21 años y que se haga una evaluación de antescedentes del comprador.