Paul McCartney confiesa los secretos sexuales de los Beatles

Domingo, 16 Set, 2018

Sesiones de masturbación en grupo, como una "diversión inocente", como la ha calificado Paul McCartney; la pérdida de la virginidad de George Harrison a sus 17 años celebrada con aplausos por sus compañeros, y la solicitud de las prostitutas a la llegada de la banda a un concierto en Las Vegas, hacen parte de las confesiones sexuales de The Beatles que hizo el músico a la revista GQ. "Aunque una vez estábamos en Las Vegas y uno de los chicos del tour dijo: 'Están yendo a Las Vegas, ¿quieren contratar a una prostituta?'. Todos respondimos que sí y yo pedí dos", relató.

McCartney aseguró que se trata de "una larga historia" que terminó cuando Lennon entró en una reunión y dijo: "Me voy del grupo".

La entrevista es publicada en momentos en los que McCartney presenta su disco Egypt Station, que incluye conciertos sorpresa, apariciones en programas de televisión, así como su Carpool Karaoke con James Corden. "Y las tuve. Fue una experiencia maravillosa, pero eso es lo más cerca que he estado de una orgía", puntualizó. "Decíamos cosas tipo: 'Brigitte Bardot!' 'Wooh!", recuerda McCartney, "y entonces todos aumentábamos el ritmo". No era gran cosa, pero tú sabes, fue algo que no pensamos mucho. "Era sólo un grupo". "Nunca lo he hecho", explicó McCartney, de 76 años, quien no tuvo problemas en describir un encuentro sexual que tuvo con dos prostitutas en Las Vegas cuando aún estaba en The Beatles.

Una de las ¿divertidas? anécdotas de los Beatles tuvo como escenario la casa de John Lennon, la cual sirvió como sala de ensayos antes de alcanzar el estrellato en el Reino Unido: "Estábamos todos en unas sillas y las luces estaban apagadas", apuntó, antes de dejar caer la bomba: "En lugar de emborracharnos y montar una fiesta, nos sentamos en las sillas. Ni siquiera a Brigitte Bardot", bromeó. Sé que teníamos una cama y dos pares de cuchetas y si uno de nosotros traía una chica podía quedarse junto a ella en la cama, taparse con una sabana y realmente no veías nada más que un poco de movimiento.

Paul McCartney considerño que esta cercanía forzada, que siempre compara con la de colegas del ejército, fue una de las fortalezas de los Beatles.