Papa Francisco dimite del estado clerical al obispo Francisco José Cox

Sábado, 13 Oct, 2018

"El Santo Padre ha dimitido del estado clerical a Francisco José Cox Huneeus, arzobispo emérito de La Serena (Chile), miembro del Instituto de los Padres de Schoenstatt, y a Marco Antonio Órdenes Fernández, obispo emérito de Iquique (Chile)".

La de Cox es la tercera expulsión sancionada por el Vaticano contra un sacerdote chileno relacionado con abusos sexuales anunciada en el último mes, tras las de Cristián Precht el 15 de septiembre y la Fernando Karadima el 28 de septiembre.

"La decisión fue tomada por el papa Francisco el 11 de octubre y no admite recurso", comunicó el Vaticano, que precisó que hoy se le comunicó a los dos obispos eméritos. La Congregación para la Doctrina de la Fe lo ha notificado ya a los interesados, a través de sus respectivos superiores, en sus respectivas residencias. De acuerdo con el comunicado, Francisco José Cox Huneeus seguirá formando parte del Instituto Padres de Schoenstatt. En el marco de la limpieza empezada después de la misión del arzobispo maltés, Charles Scicluna, máximo experto en abusos del Vaticano, en febrero pasado, que provocó luego la dimisión en masa del episcopado, el Papa también aceptó hasta ahora la renuncia de siete obispos, entre los cuales Juan Barros, el detonante del escándalo.

Cox vive retirado desde 2002 en la localidad alemana de Vallendar, en una comunidad de los Padres Schoenstatt, a la que pertenece, y había sido acusado de abusos sexuales a menores en Chile y recientemente se supo de un nuevo caso en Alemania.

"Monseñor Francisco José Cox, y su trágico caso y trayectoria, es un punto esencial para comprender y seguir la 'lógica' de la crisis de la Iglesia chilena. Ya entonces existían numerosas y graves acusaciones contra él y en la prensa chilena se habían publicado varias denuncias y testimonios", agregó.

Francisco deseó al presidente de Chile, Sebastián Piñera, que su Gobierno "sea de paz", durante el momento de intercambio de regalos, cuando donó al presidente una escultura que representa un olivo y que suele regalar a los mandatarios. Durante las "cordiales conversaciones", un tema obligado fue la situación del país y la "dolorosa herida de los abusos a menores, subrayando el compromiso de todos en la colaboración para combatir y prevenir estos crímenes y su ocultamiento", según reconoció el Vatiacano en un comunicado. "Nos preguntó a instancias de él por la situación de Bolivia y tuvimos la oportunidad de explicarle cuál ha sido la posición permanente de buena voluntad, de disposición de diálogo, pero de respeto al derecho internacional, a la historia, a los tratados internacionales y a nuestra soberanía que Chile siempre ha tenido", comentó el Presidente.

Francisco también expresó su preocupación, añadió Piñera, "por la situación que afecta a Venezuela, a Nicaragua y a otros países de nuestro Continente". "La paz es el camino", le dijo entonces Piñera, agradeciéndole el presente.