Hallan 200 fosas comunes del Estado Islámico en Irak

Jueves, 08 Nov, 2018

Un año después de que Bagdad proclamara la victoria militar sobre los seguidores del califa miles de familias buscan a sus allegados desaparecidos y un informe publicado por la misión de la ONU en Irak (UNAMI) y la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos revela que el EI dejó durante su mandato al menos 12.000 cuerpos enterrados en más de 200 fosas comunes.

Del total, 28 sitios han sido excavados hasta ahora por el Departamento de Fosas Comunes de la Fundación de Mártires iraquí, que ha informado a la ONU que ha recuperado los restos de mil 258 cadáveres de los entre seis mil a más de 12 mil cuerpos que la ONU calcula que se encuentran enterrados.

A pesar de la dimensión del hallazgo, la ONU advirtió de que esta cifra es provisional porque "puede haber muchas más" fosas que descubrir en el resto de Iraq, donde irrumpió el EI en junio de 2014 y ocupó amplias zonas del país.

Las fosas verificadas por investigadores de las Naciones Unidas están dispersas y contienen los restos de mujeres, niños, ancianos y discapacitados, así comomiembros de las fuerzas armadas de Irak.

"Pese a las dificultades que entraña especificar el número total de personas en estas tumbas, el sitio más pequeño, en el oeste de Mosul, contenía los restos de ocho cuerpos, mientras que el más grande se cree que es el sumidero de Jasfa al sur de Mosul, que puede albergar miles", señaló.

"Determinar las circunstancias de estos numerosos muertos será una etapa importante en el proceso de duelo de las familias y en el recorrido para garantizar el derecho a la verdad y a la justicia", afirmó el representante especial de la ONU en Irak, Jan Kubis.

Entre junio de 2014 y diciembre de 2017, el Estado Islámico llevó a cabo "una campaña de violencia generalizada y de violaciones sistemáticas de los derechos humanos, actos que pueden equivaler a crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y un posible genocidio", denunció la ONU.

El líder del Estado Islámico, Abubaker al Bagdadi, proclamó el grupo a finales de 2014 en la ciudad de Mosul, zona considerada para los extremistas como capital de la organización terrorista en Irak, y que fue liberada por las fuerzas de Irán con el apoyo de Estados Unidos en 2017.

La ONU intentará identificar los restos de las víctimas para entregarlos a sus familiares.

Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, recordó que "aunque los crímenes horribles del EI ya no acaparan titulares, el trauma de las familias de las víctimas sigue existiendo y se desconoce la suerte que han corrido miles de mujeres, hombres y niños".