Al menos doce muertos en un tiroteo en un bar de California

Sábado, 10 Nov, 2018

Al menos doce personas han perdido la vida por un tiroteo perpetrado este miércoles por la noche en un bar de Thousand Oaks, una localidad californiana cercana a Los Ángeles (Estados Unidos), según el último balance de víctimas que ha ofrecido el condado de Ventura, Geoff Dean, aunque la cifra podría aumentar. El presunto autor del tiroteo ha fallecido en el acto.

Según la organización Gun Violence Archice, este sería el tiroteo número 307 de este año en EEUU. "Es una escena horrible, hay sangre por todas partes y el sospechoso es parte de eso".

La fiesta en el Borderline Bar & Grill, un local de estilo country, transcurría con normalidad con el local abarrotado. "Le vi entrar (.) y comenzó a disparar", ha explicado Mitchell Hunter, de 19 años, en una filial local de NBC que ha descrito al tirador como un hombre de piel clara y pelo oscuro.

"Fue realmente aterrador", dijo Whitler a la cadena KABC-TV en el estacionamiento del bar.

Una mujer estaba en la delantera del restaurante acompañada por 15 amigos relató que el atacante comenzó a disparar hacia el techo. Llegó pocos minutos después de la primera llamada al 911 y, sin saber con lo que se encontraría, decidió ingresar al bar cuando escuchó más disparos en el lugar.

De acuerdo con testigos, disparó al menos 30 veces. "La gente trataba de salir por las ventanas", añadió. "Todo el mundo se tiró al suelo rápidamente. El tirador está muerto, junto con el primer oficial en entrar en el bar". Entre ellos un policía y el autor de la masacre.

Posteriormente, la Oficina de Información Pública de la oficina del sheriff del condado de Ventura dijo a CNN que entre las 11 víctimas había muertos y uno de ellos sería el atacante.

Long, quien abrió fuego en el bar de música country en Thousand Oaks el miércoles, fue visto por un especialista en salud mental en abril que temía que el veterano de la Infantería de Marina de 28 años pudiera tener un trastorno de estrés postraumático.

Fue el tercer tiroteo con víctimas múltiples en Estados Unidos en menos de dos semanas, seis días después de la muerte de dos mujeres en una clase de yoga en Tallahassee, Florida, y 12 días después de que un hombre armado mató a 11 personas en una sinagoga en Pittsburgh, gritando "todos los judíos deben morir".