Club de golf de Donald Trump emplea a inmigrantes indocumentados

Viernes, 07 Dic, 2018

"Estamos cansadas del abuso, los insultos, la forma en la que habla sobre nosotros cuando él sabe que estamos aquí ayudándole a hacer dinero". "Siempre esperamos nerviosos para atenderlo en cualquier necesidad y tenemos que soportar su humillación".

Sandra Díaz, de 46 años y nativa de Costa Rica y quien ahora es residente legal de Estados Unidos, dijo que también ella estaba indocumentada cuando trabajó en el National Golf Club de Bedminster entre 2010 y 2013.

"Me pregunto, ¿es posible que este señor piense que tenemos papeles? Él sabe que no hablamos inglés, ¿cómo no se va a dar cuenta?", dijo Morales en entrevista con The New York Times, el diario al que ella y otra empleada decidieron hablarle.

El Times dijo que no hay pruebas de que Trump o ejecutivos de su empresa familiar, la Organización Trump, estuviesen al tanto del estatus migratorio de los empleados.

Una de las razones por las que Morales quiso que se supiera es porque, según su relato, con el cambio de tono del mandatario, sus jefes también se han vuelto más groseros y los humillan haciendo comentarios al respecto de su estatus migratorio.

"No teníamos un solo inmigrante ilegal en el trabajo", señaló Trump en ese momento. Morales, quien salió de Guatemala en 1999, dijo que en ocasiones Trump le daba propinas de $50 o $100.

Luego se mudó a Nueva Jersey, donde se reunió con su esposo que había llegado unos meses antes. Le pagaban 10 dólares la hora.

Ropa que tenía que ser lavada con un detergente especial y en una lavadora aparte, debido a la "meticulosidad del presidente".

En una de las anécdotas en que interactuó con el presidente que más recuerda Morales, él se acercó a ella en su carrito de golf mientras limpiaba unas ventanas grandes y, viendo que por su estatura no llegaba a la parte superior de los vidrios, el magnate se bajó del vehículo, agarró su trapo y lo hizo él mismo.

"Hiciste un muy buen trabajo", asegura Díaz que le dijo, aunque ese mismo año entró en cólera porque encontró manchas naranjas en el cuello de una de sus camisas blancas, restos de su propio maquillaje, según la mujer.

The New York Times publica este jueves una extensa pieza periodística sobre Victorina Morales, quien trabajó cinco años como empleada doméstica en el el Club Nacional de Golf Trump en Bedminster, Nueva Jersey.

Agregaron que, si encontraban a un empleado que entregó documentos falsos, sería despedido de inmediato por violar las leyes.

La campaña de Trump fue impulsada por su dura postura sobre la inmigración ilegal y las promesas de un muro fronterizo pagado por México.

Además, en 2017, ya en la presidencia, reforzó las condiciones para poder emitir un visado para los trabajadores extranjeros, con el fin de potenciar la contratación local.

El mandatario suele tener reuniones con funcionarios y miembros de su equipo en el Trump National Golf Club. "Todos aquellos que hayan falsificado información no serán elegibles para empleo", advertía.

Dijo que ese mismo supervisor, al que el reporte no identifica por su nombre, le proporcionó los documentos falsificados.

El Times informó que la mucama ha solicitado el asilo y estudia presentar una demanda por discriminación y abuso en el lugar de trabajo.