Tiroteo al interior de una mezquita en Nueva Zelanda

Viernes, 15 Mar, 2019

"Cuatro personas están bajo custodia, tres hombres y una mujer", dijo el comisionado de policía Mike Bush, quien añadió que fueron hallados dispositivos explosivos en los vehículos que esos sospechosos utilizaban. Las escuelas de Christchurch serán cerradas hasta nuevo aviso.

Las mezquitas de Christchurch estaban repletas por la sesión vespertina de oraciones, cuando comenzaron los disparos.

Uno de los supuestos atacantes, un hombre identificado como Brenton Tarrant, de 28 años y nacido en Australia, había publicado previamente en una página web un manifiesto en el que se describía a sí mismo y explicaba los motivos racistas y xenófobos del ataque.

La policía de Nueva Zelanda anunció el arresto de cuatro sospechosos por los tiroteos, y todavía está determinando si hubo otras personas que participaran en el ataque, que todavía no califican como un acto terrorista.

"Es un acto de violencia sin precedentes", agregó la premier.

La primer ministra expresó que los responsables de este tiroteo "no tienen lugar en Nueva Zelanda".

Se teme que la mayoría de las víctimas serán inmigrantes y refugiados que frecuentaban los dos centros religiosos.

Al menos una persona ha sido detenida tras el tiroteo, según avanzó la primera ministra, Jacinda Ardern, que alertó de que podría haber más personas implicadas.

"La Policía está respondiendo con toda su capacidad para manejar la situación, pero el entorno de riesgo sigue siendo extremadamente alto", advierten las autoridades.

Entre los feligreses que se encontraban en la mezquita estaban varios miembros del equipo de cricket de Bangladesh, que mañana tenía previsto disputar un encuentro contra Nueva Zelanda.

El atacante, vestido con ropa militar de camuflaje, entró con un arma automática y efectuó al menos veinte disparos.

La policía no ha descrito la magnitud del tiroteo, pero hizo un llamado a los habitantes de la ciudad, en el centro del país, a no salir a las calles.

Según fuentes, se le ha solicitado a los residentes de la ciudad permanecer dentro de sus casas, ya que es posible estar frente a un ataque altamente coordinado, que ocurrió durante la tarde y con mucha gente en sus trabajos o lugares de estudio.